Elige tu propia aventura

No importa el camino que eligieras… siempre, siempre terminabas sintiendo que no habías podido explorarlo todo. Esa era una de las sensaciones cuando se leía un libro de esta colección. La estrategia estaba en que, ante la encrucijada de tener que escoger un camino posible en la narración, uno “espiara” todas las opciones y terminara eligiendo la que podía estirar por más tiempo la historia.

Fuera como fuera, Elige Tu Propia aventura fue un boom editorial merecido, por su originalidad. Según se dice, estos libros utilizaban lo que se denomina “hiperficción explorativa” que básicamente se refiere a que el lector tenga cierta libertad de acción y pueda (entre enormes comillas) decidir el camino que va a seguir la historia. Una suerte de libro a mitad de camino entre los juegos de rol y las aventuras gráficas (aunque casi nunca con un nivel de complejidad semejante a lo que salía del bocho de los creativos de LucasArts).

El primer elemento llamativo de estos libros era cómo estaban narrados. No hace falta retrotraernos a una clase de literatura del secundario para recordar que casi todos los cuentos de ficción están relatados en primera o segunda persona, según lo que quiera transmitir el escritor o las exigencias propias de la idea que ronda en el libro. En Elige tu Propia Aventura, en cambio, siempre se relataba tratando de Tú al personaje principal. El efecto buscado era que, básicamente, el escritor nos apelara como lectores y a la vez protagonistas de la historia. Luego se planteaba un conflicto que generalmente devenía en un relato de aventuras, donde cada cierto tiempo se nos planteaba la posibilidad de elegir qué debía hacer nuestro personaje.

Estos libros solían tener muchos finales (40 aprox) y según la decisión que tomásemos ocurriría más rápido o más tarde y sería aburrido, cruel o insólito. Las ventas de estos libros ascienden a 250 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, traducidos a una treintena de millones de idiomas y copiados hasta el hartazgo, incluso, por editoriales de renombre o para adaptaciones de películas muy populares.

En EEUU su nombre es Choose Your Own Adventure (increíble… una buena traducción!!!) y fueron publicados por Bantam Books a partir de 1979. El prototipo de libro fue creado por Edward Packard, quien escribió “Sugarcane Island” como cuento para dormir de sus hijos, en 1969, pero recién fue publicado en el 76.  Desde el 79 Bantam consideró que la idea podía ser rentable y comenzó a producirlos en serie.

La misma idea de una historia interactiva fue usada en muchos otros libros, entre los que se destaca una adaptación de la versión cinematográfica de Jurassic Park: The Lost World y los libros de Young Indiana Jones Chonicles, Doctor Who, entre otros. No hace mucho tiempo, la revista argentina Nah sacó su versión de estos libros, con estética similar incluída.

Que la Fuerza los acompañe!

=Malena=

3 comentarios

  1. Tengo en mis manos un ejemplar El Planeta Olvidado, 11 miserables finales (con sus correspondientes penúltimas, ninguno comparte), cada uno más depresivo que el otro. A cambio uno recibe cuentos más largos que en los de 40 finales de Packard, pero algo molesto que me siempre me pasó con éste de acá es que la oportunidad de elegir se plantea tan poco que es demasiado fácil repetir accidentalmente la misma historia un par de veces. Da bronca cuando uno llega al mismo final otra vez (más cuando uno es lo bastante desmemoriado como para no recordar qué eligió, pero no como para que el coso no se le haga familiar). Y encima la ilustración de tapa promete pero una bocha.

    Para hacerlo pasar vergüenza o para que aprenda, en mi biblioteca está justo al lado de La Caverna del Tiempo, ése sí de Packard, 40 finales y elecciones a patadas (y al lado de éste está Rayuela, para que Packard sepa lo que siente el otro flaco).

    Y por ahí me enteré de que existe un DVDi, “Choose Your Own Adventure: The Abominable Snowman”. Personalmente, me da un poco de lástima que haya habido necesidad de inventar ése. Oh, well.

    Saludos por ahí!

  2. Continuo el tema de la firma anterior: En mi tierna y nerd infancia-prepubecencia yo me DEVORE La Caverna del Tiempo y cuando estuve 100% seguro de que habia llegado a todos los finales (facil te morias en la mitad de ellos o mas) fui corriendo a buscar en todas las librerias Regreso a la Caverna del Tiempo, que como casi todas las secuelas, no esta tan bueno. Pero bueno los tengo atesorados como de lo mejorcito de la coleccion, claro esta, nunca al nivel de El Hiperespacio, libro que sin exagerar, inspiro a toda una generacion de consumidores de acido lisergico del conurbano…

  3. Y para responderle a Agropio, yo tengo en mis manos La Ultima Carrera (ojo a no confundir con el exelente La Carrera Interminable)Y te digo, no solo se trata especificamente sobre mafiosos en el norte de italia careciendo completamente de tinte fantastico/sci-fi alguno, sino que entre pocas decisiones y muchos “pasa a la pagina…” se despacha con 7 unicos finales, uno mas bajon que el otro. Tal vez para un juego de Konami sea una barbaridad 7 finales, pero para Choose Your Own Adventure…

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